Boeing perfila certificación del MAX 7 y MAX 10 durante 2026

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) prevé certificar el Boeing 737 MAX 7 durante este verano, mientras que la variante de mayor capacidad, el 737 MAX 10, podría recibir su aprobación antes de que termine el año.

Así lo señaló Bryan Bedford, administrador de la FAA, durante un foro de aviación en Washington, donde también indicó que el regulador espera nuevos incrementos en la producción del 737 MAX durante los próximos 90 días.

De acuerdo con Bedford, la FAA respaldó la decisión de Boeing de elevar la producción mensual del 737 MAX de 42 a 47 aeronaves, luego de que en octubre pasado autorizara a la compañía a superar el límite de 38 aviones mensuales impuesto desde enero de 2024.

“Es importante para el país que Boeing tenga éxito”, señaló Bedford, al destacar que la agencia se siente cómoda con el aumento de producción y anticipa que podrían darse nuevos ajustes en los próximos meses.

Boeing, por su parte, mantiene el objetivo de alcanzar una cadencia de 52 aeronaves mensuales a inicios del próximo año, apoyado en la apertura de una cuarta línea de producción del 737 en Everett, Washington.

La certificación del MAX 7 y del MAX 10 ha enfrentado retrasos relacionados con un problema en el sistema antihielo de los motores. Este punto también ha impactado el calendario de certificación de otros programas del fabricante, como el Boeing 777X.

Kelly Ortberg, presidente y director ejecutivo de Boeing, aseguró que la compañía se mantiene confiada en que no habrá mayores contratiempos en la fase restante de pruebas de vuelo para certificar la nueva solución del sistema antihielo del 737 MAX.

El MAX 7 es la variante más corta de la familia 737 MAX, mientras que el MAX 10 será la versión de mayor capacidad dentro de la línea. Actualmente, los MAX 8 y MAX 9 ya se encuentran en operación comercial y acumulan decenas de miles de horas de vuelo a nivel mundial.

El incremento de producción llega después de un periodo de mayor supervisión regulatoria sobre Boeing, tras el incidente ocurrido en enero de 2024 con un 737 MAX 9 de Alaska Airlines, en el que se desprendió un panel de salida durante el vuelo.

Bedford subrayó que la mejor manera de apoyar la recuperación de Boeing es asegurar que la calidad y la seguridad estén integradas desde la fábrica, en lugar de depender de retrabajos posteriores. También señaló que existe una mayor transparencia por parte del fabricante, lo que permite a la FAA participar de forma más temprana en la identificación de posibles problemas y en el fortalecimiento del sistema de calidad.

Para Boeing, la certificación de las variantes MAX 7 y MAX 10 representa un paso clave para completar la familia 737 MAX y responder a los compromisos comerciales con aerolíneas que han esperado durante años la entrada en servicio de estos modelos.